Una alarma sin permanencia es la que puedes dar de baja cuando quieras, sin atarte a un contrato de 24 o 36 meses ni pagar penalizaciones por irte. Suena sencillo, pero conviene mirar la letra pequeña: muchas compañías anuncian «sin permanencia» y luego esconden matices, como cuotas de alta, mini-permanencias o la obligación de comprar el equipo. La opción realmente sin ataduras es Bambai: equipo incluido, te das de baja cuando quieras devolviéndolo y sin penalización. Aquí te explicamos qué es la permanencia, cómo detectar la letra pequeña y cuál te conviene según lo que busques.
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Qué es la permanencia en una alarma, y por qué existe
La permanencia es el tiempo mínimo que te comprometes a seguir pagando el servicio cuando firmas con una compañía de alarmas. En el sector suele ser de 24 a 36 meses.
¿Por qué te la piden? Porque en la mayoría de compañías el equipo no lo compras: te lo ceden. La instalación y los dispositivos tienen un coste que la compañía asume por adelantado, y lo recupera a lo largo de esos meses de cuota. Por eso te atan: para asegurarse de amortizar el equipo que te han puesto.
Visto así no es necesariamente algo malo. A cambio de comprometerte, no pagas los cientos de euros del equipo el primer día. El problema llega cuando tu situación cambia —te mudas, vendes la casa, dejas el alquiler, ya no la necesitas— y descubres que darte de baja te cuesta dinero. De ahí que cada vez más gente busque alarmas sin permanencia: para tener protección sin quedar atrapada en un contrato largo.
Cuidado con la letra pequeña del «sin permanencia»
Aquí es donde conviene ir con ojo, porque «sin permanencia» se ha convertido en un reclamo y no siempre significa lo que parece. Estas son las cuatro trampas más habituales.
- «Sin permanencia» pero con cuota de alta. No te atan con un contrato, pero te cobran una matrícula inicial elevada que, en la práctica, penaliza que te vayas pronto: si te das de baja a los tres meses, has pagado esa alta para nada.
- Mini-permanencias disfrazadas. Te ofrecen una cuota baja «sin permanencia»… siempre que te quedes un mínimo de meses. Si te vas antes, pagas la diferencia. La permanencia sigue ahí, solo que no se llama así.
- Comprar el equipo obligatoriamente. Algunas fórmulas sin permanencia te obligan a comprar los dispositivos por adelantado, varios cientos de euros. No te atan con un contrato, pero sí con el desembolso.
- Penalizaciones blandas. No lo llaman permanencia, pero al darte de baja aparecen cargos por retirada de equipo, gestión administrativa o servicios pendientes del mes.
«Sin permanencia» solo es de verdad cuando se cumplen las tres cosas a la vez: puedes darte de baja cuando quieras, no hay penalización por hacerlo, y no has tenido que comprar el equipo. Cuando compares, pregunta exactamente eso: cuánto es la cuota de alta, cuál es el mínimo de meses y qué pasa el día que quieras irte. Si alguna de las tres respuestas es vaga, ahí está la letra pequeña.
¿Quién te ata y quién no?
En líneas generales, el panorama del mercado es este:
| Tipo de alarma | Permanencia habitual | Qué pasa si te vas |
|---|---|---|
| Grandes compañías con central | Normalmente 24 a 36 meses, ligada al equipo cedido | Penalización o cuotas pendientes |
| Alguna compañía con central | Se anuncian sin permanencia; conviene verificar condiciones | Depende de la oferta concreta |
| Kit que compras | Sin permanencia, pero el equipo se paga por adelantado | Nada: el equipo ya es tuyo |
| Bambai, servicio sin permanencia | Sin permanencia real, o 9 meses opcionales para pagar menos | Devuelves el equipo y se anula ese mes |
La lectura honesta: las compañías tradicionales con central suelen pedir permanencia justamente porque te ceden el equipo, y eso es coherente. Algunas se anuncian sin ella —Movistar Prosegur, por ejemplo, ha promocionado un servicio sin cuota de alta ni permanencia—, pero los matices dependen de cada oferta y de cómo se financie el equipo en cada caso.
No vamos a afirmarte aquí que tal compañía es «sin permanencia» y punto, porque sería caer justo en lo que acabamos de criticar. Lo útil es distinto: saber las condiciones concretas que te van a ofrecer a ti antes de firmar. Es lo que te ayudamos a hacer más abajo.
Y luego está la vía sin ataduras de verdad: comprar un kit —pagas el equipo, pero es tuyo y no hay contrato— o contratar un servicio realmente sin permanencia como Bambai, que no te obliga ni a comprar el equipo ni a quedarte.
Bambai: la alarma sin permanencia de verdad
Si lo que quieres es protección sin ataduras, esta es la opción que recomendamos, y encaja con las tres condiciones de la regla honesta.
Con Bambai no compras el equipo: te lo ceden. Y en su modalidad sin permanencia, te das de baja cuando quieras, devuelves el equipo y el contrato queda anulado ese mismo mes, sin penalizaciones. Es la libertad de un kit que compras, pero sin tener que desembolsar los cientos de euros del equipo por adelantado.
Y si no te importa comprometerte un mínimo de tiempo, Bambai te lo premia con una cuota más baja: eligiendo su mini-permanencia de nueve meses pagas menos al mes. Tú decides qué prefieres: libertad total o ahorro. Que la decisión sea tuya y esté a la vista es, en sí mismo, lo contrario de la letra pequeña.
Sus bazas en cuanto a ataduras:
- Baja libre: en la modalidad sin permanencia te vas cuando quieras, sin penalización.
- Sin comprar el equipo: viene incluido, no hay desembolso inicial, y lo devuelves al terminar por mensajería con una etiqueta que te facilitan.
- Tú eliges el compromiso: nueve meses para pagar menos, o cero permanencia para máxima libertad.
- Sin cuota de alta oculta: lo que ves es lo que pagas, y el mantenimiento y el soporte 24/7 van dentro.
Igual que toda alarma de este tipo, Bambai no está conectada a una central receptora. Si salta, te avisa a ti por la app y desde ahí puedes dar el aviso a la policía; nadie lo hace por ti, y no hay vigilante que acuda. Para quien quiere flexibilidad y autogestión es ideal; si necesitas que alguien responda por ti, te encaja mejor una alarma con central, y algo más abajo te contamos cómo tenerla atándote lo menos posible.
Los planes de Bambai y su permanencia
Cada kit de Bambai tiene dos precios: uno más bajo con nueve meses de permanencia y otro algo mayor totalmente libre. Esa es la diferencia que importa cuando lo que te preocupa son las ataduras. Si lo que quieres es el detalle completo de qué dispositivos trae cada kit, lo tienes en nuestra guía de alarmas sin cuotas.
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Cómo leer estos dos precios. La diferencia entre las dos columnas es lo que cuesta la libertad: unos 20 € al mes en los tres planes. Si tienes claro que vas a estar más de nueve meses, la columna de la izquierda te ahorra dinero y el compromiso es corto. Si no lo sabes —una reforma, un alquiler, una casa que quizá vendas—, la de la derecha te cuesta más al mes pero puedes cerrarla el mes que quieras, y eso puede salir mucho más barato que arrastrar una permanencia larga que no vas a completar.
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¿Y si quiero una alarma con central, pero sin atarme?
Es una duda muy razonable: quieres la tranquilidad de una central que verifique y avise a la policía por ti, pero no quieres firmar un contrato de tres años.
La buena noticia es que hay margen. Algunas compañías con central ofrecen más flexibilidad que otras, y las condiciones de permanencia a veces se pueden negociar, sobre todo si tienes quien te consiga la oferta real en lugar de la tarifa estándar de la centralita. Como trabajamos con varias de las principales compañías, podemos decirte —con las condiciones reales delante— cuáles te atan menos, y conseguirte la mejor propuesta para tu caso.
Hay además una pregunta que casi nadie hace y que conviene plantear: ¿la permanencia va con el contrato o con la vivienda? Si te mudas dentro del periodo, algunas compañías permiten trasladar el servicio a la nueva casa en lugar de penalizarte, y eso resuelve el motivo por el que la mayoría de la gente quiere darse de baja antes de tiempo. Pregúntalo antes de firmar; a veces la atadura molesta menos de lo que parecía.
Así que, si lo tuyo es central pero con la menor atadura posible, no te quedes con el primer «sin permanencia» que veas en un anuncio: dinos qué buscas y te ayudamos a comparar las condiciones reales de cada una.
También puedes ver el panorama completo de compañías en nuestro ranking de mejores alarmas.
Y si quieres entender cómo influye la permanencia en lo que acabas pagando, lo desglosamos en cuánto cuesta una alarma al mes.
Las tres preguntas que debes hacer antes de firmar
Da igual qué compañía elijas: si haces estas tres preguntas y anotas las respuestas, ninguna letra pequeña te va a sorprender después.
¿Cuánto es la alta?
Y si es cero, que te lo confirmen por escrito. Una alta elevada penaliza irse pronto aunque no haya permanencia.
¿Cuántos meses mínimo?
Pregunta por el número exacto, no por si «hay permanencia». Una mini-permanencia también es permanencia.
¿Qué pago si me voy?
La cifra concreta y todos los conceptos: cuotas pendientes, retirada del equipo, gestión. Aquí aparece lo que no se anuncia.
Entonces, ¿qué alarma sin permanencia elijo?
El resumen honesto:
- Si quieres libertad total y autogestión —una segunda vivienda, un alquiler, una reforma, o simplemente no atarte a nada—, la opción realmente sin permanencia es Bambai: sin comprar equipo, sin penalización por irte, y con la posibilidad de pagar menos si aceptas nueve meses. Es la forma más sencilla de tener protección sin ataduras.
- Si quieres central pero con la mínima atadura, no te fíes de los reclamos: compara las condiciones reales. Te ayudamos a ver cuáles te atan menos y a conseguir la mejor oferta para tu caso.
- Sea cual sea tu caso, la clave es la misma: pregunta por la cuota de alta, el mínimo de meses y la penalización antes de firmar. Si quieres, lo revisamos juntos.
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¿Qué es una alarma sin permanencia?
Es una alarma que puedes dar de baja cuando quieras, sin comprometerte a un periodo mínimo de contrato ni pagar penalizaciones por irte antes. Se diferencia de las alarmas tradicionales, que suelen pedir una permanencia de 24 a 36 meses porque te ceden el equipo. La opción realmente sin ataduras es un servicio como Bambai, donde el equipo viene incluido y puedes cancelar cuando quieras devolviéndolo.
¿Por qué la mayoría de alarmas tienen permanencia?
Porque en casi todas las compañías el equipo no lo compras: te lo ceden e instalan sin que pagues su coste por adelantado. La permanencia es la forma que tienen de recuperar esa inversión a lo largo de los meses. A cambio de atarte, no desembolsas el equipo. El inconveniente aparece si tu situación cambia y quieres darte de baja antes de tiempo, porque entonces suele haber penalización.
¿Sin permanencia es siempre de verdad?
No siempre. Es un reclamo muy usado y conviene mirar la letra pequeña. Algunas ofertas sin permanencia esconden una cuota de alta elevada, un mínimo de meses para mantener la cuota baja, o la obligación de comprar el equipo por adelantado. Solo es real cuando se cumplen tres cosas a la vez: puedes darte de baja cuando quieras, no hay penalización, y no has tenido que comprar el equipo. Pregunta siempre por esos tres puntos antes de firmar.
¿Bambai tiene permanencia?
Puedes elegir. Bambai ofrece una modalidad totalmente sin permanencia, en la que te das de baja cuando quieras devolviendo el equipo y sin penalización, con una cuota algo más alta. Y una modalidad con una mini-permanencia de nueve meses, que te da una cuota mensual más baja a cambio de ese compromiso. En la de nueve meses, si te das de baja antes, pagas las cuotas que resten hasta completarlos. En ningún caso compras el equipo.
¿Puedo tener una alarma con central sin permanencia?
Algunas compañías con central ofrecen más flexibilidad que otras, e incluso alguna se promociona sin cuota de alta ni permanencia. Pero las condiciones dependen de cada oferta y de cómo se financie el equipo, así que conviene verificar la letra pequeña en cada caso concreto. Si te interesa una alarma con central atándote lo mínimo, te ayudamos a comparar las condiciones reales de las principales compañías y a conseguir la mejor propuesta para tu caso.
¿Qué pasa si me doy de baja antes de tiempo?
Depende de la modalidad. Sin permanencia no pasa nada: cancelas y devuelves el equipo. Con una permanencia, como los nueve meses de Bambai o los 24 a 36 meses habituales de las compañías tradicionales, darte de baja antes suele implicar abonar las cuotas restantes hasta cumplir el compromiso, o una penalización equivalente. Por eso es tan importante saber, antes de firmar, exactamente qué ocurre el día que quieras irte.
¿Si me mudo, pierdo el dinero de la permanencia?
No necesariamente, y es la pregunta que menos gente hace. Algunas compañías permiten trasladar el servicio a tu nueva vivienda en lugar de aplicarte la penalización por baja anticipada, lo que resuelve el motivo más habitual por el que alguien quiere irse antes de tiempo. Conviene preguntarlo antes de firmar, porque cambia bastante el valor real de esa permanencia.
Soy Manuel Soto y llevo más de 18 años dedicado al sector de las alarmas para hogar y negocio. En todo este tiempo he sido distribuidor autorizado de varias de las principales compañías del mercado —Securitas Direct/Verisure, Movistar Prosegur, ADT (antes Tyco) y Segurma—, ocupándome tanto de su comercialización como de su posicionamiento online.
Trabajar con varias a la vez me da una ventaja que pocos tienen: sé por dentro cómo funcionan sus equipos y sus centrales receptoras, cómo son sus contratos y permanencias, cómo trabajan sus comerciales e instaladores y, sobre todo, dónde está la letra pequeña de cada oferta. En este comparador analizo todas las principales compañías con los mismos criterios, también las que no distribuyo —como Sicor, la marca de El Corte Inglés—, y como no dependo de ninguna marca en concreto, puedo contarte las cosas como son.
A eso sumo más de 20 años en tecnología, desarrollo web y SEO, que es lo que me permite explicártelo todo de forma clara y sin tecnicismos. Mi objetivo con este comparador es simple: cruzar las ofertas del mercado con criterio, separar lo que de verdad protege tu casa de lo que es puro marketing, y que decidas con toda la información delante. Sin humo y sin sorpresas.
